CANDIDATA PASQUEÑA ANTI-REELECCIONISTA


Marcelo Gonzales Sánchez       
  Barrio obrero PARAGSHA
          Cerro de Pasco 

Para que no se anden casando por ahí y por allá”, fue la pública y ejemplar advertencia contra todo marido trampero, lanzada por la señora VIRGINIA AGUIRRE CACHICHE luego de frustrar el casamiento religioso de su marido el presidente del gobierno regional Pasco con una joven 23 años menor que él.
 
       ¿Para qué más? Así, de modo breve y concluyente, esta señora ha sido proclamada por la opinión femenina peruana, como la imagen y representación de agraviada esposa, férrea defensora de su hogar pero, a la vez, dispuesta a aguarle la fiesta a toda trampería.
 
       Por eso, desde su protagonismo en la Catedral de Huancayo, propalado el domingo 22 de septiembre 2013 por la televisión nacional, ella ha comenzado a recibir inesperadas muestras de solidaridad y aprecio de muchas esposas y amas de casa que se respeten pero primordialmente de las mujeres pasqueñas.
 
       Por su parte, Klever Meléndez (52) y su novia Rosario Valencia (29) no son ROMEO Montesco y JULIETA Capuleto precisamente, pero de hecho se han convertido en actores de una tragicomedia que recién en tiempos electorales revelarán sus efectos sancionadores políticos.
 
       A algunos caballeros les parece solo anecdótico y meramente ordinario el escándalo que involucra en un matrimonio ilegal al presidente del gobierno regional Pasco y pretenden, por ello, que los hechos se oculten bajo la alfombra y no repercutan negativamente en la pretendida reelección del presidente regional.
 
      El periodista Jaime Meza, por ejemplo, convencido que nadie osará en atreverse, retó alegremente en su noticiero: “El que se siente inmune de trampear que tire la primera piedra”. Con lo que dio por sobreentendido que para él todos somos iguales de alimañas como Klever Meléndez.
 
      Todos tenemos un video en la vida. Creo que todo el mundo tiene su cosita escondida, nadie es perfecto, si no estaríamos en el cielo. Todos somos mortales, somos seres putrefactos que tenemos que luchar contra nuestra propia naturaleza”, aseguró también el ex reo y ex congresista Beto Kouri, descubierto recibiendo dinero sucio de manos de Vladimiro Montesinos.
 
      Ambas versiones, como vemos, se parecen como dos gotas de agua. Tanto para Jaime Meza y Beto Kouri, siendo todos seres putrefactos significa que la única diferencia entre las personas reside en ser o no descubiertas. O será que siendo “todos iguales” de trampeadores, putrefactos y promiscuos, resulta heroico no serlo.
 
       Por su parte, “Esos son temas personales más que de gestión de nuestra región” remarca Alan Beraun Chaca y otros similares a él que tratan también de presentar los hechos como episodios solo corrientemente privados y particulares.
 
        Lo concreto es que, las teorías sostenidas por los susodichos distinguidos cerreños, envés de restar efectos públicos y políticos sobre lo acontecido, solo logran victimizar aún más a doña Virginia ampliando, en consecuencia, más las identificaciones y solidaridades femeninas con ella, hasta el punto que sus congéneres han llegado a sugerir su candidatura política enarbolando la defensa de la integridad, moralidad y decencia familiar. Con lo que se volverá a cruzar en campaña electoral con su aún cónyuge Klever pero -entre ambos- empuñando principios éticos y valores contrapuestos.    
 
         Si el padre del universitario hallado muerto en el Colca, Ciro Castillo papá, ya aparece como “presidenciable” por su demostrado amor paternal a toda prueba, por qué no doña Virginia a una Consejería Regional pasqueña como arquetipo de aguerrida ama de casa y enemiga de tramperías