Los peruanos hemos sido testigos de la intromisión de la iglesia, en temas de política escuchamos a un sujeto de apellido Cipriani, cardenal por cierto, apoyar la candidatura de la señora Fujimori, hija de quien mediante un decreto supremo determinó que un cardenal gane igual que un ministro de estado, fuimos testigos de calificativos lisurientos y agresivos como bastonazos de ciego hacia la alcaldesa de lima.”… cualquier chilindrina quiere explicarnos el mundo…”, que tipo . Llegó sin que nadie lo llamara.Las ultimas acusaciones contra sacerdotes violadores, hacían merito para que este representante de la iglesia al menos prometiera investigar sobre las acusaciones contra el sacerdote Moisés Montero Casas señalado por un monaguillo de Chilca como su agresor sexual. Lo que originó el repudio de toda la comunidad peruana, pero no para el cardenal que al parecer se lo tragó la tierra, lo dudo mucho por que ni abajo lo quieren. Haya desaparecido como por arte de magia, ¿y donde está, este tipo?, nos preguntamos muchos. Quizá esté rezando por el cese de la violencia callejera, que ya sumó otra victima, una pequeña que tuvo la fortuna de salvar su vida. O tal vez se encuentre organizando campañas para recolectar abrigo y alimentos, para los niños que mueren por el intensó frio de las zonas altas del país. O quizá esté dando consuelo a los familiares de los campesinos del Santa al norte de Lima en Virú, acribillados en el gobierno de Alberto Fujimori.
Usted que opina, ¿Dónde cree que esté Cipriani?
Saúl Cajahuanca